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| 30-04-2009 |
| BLACKWATER/Xe: |
| El Futuro de Los Contratistas de Seguridad |
Tras el término de su contrato para proteger funcionarios estadounidenses en Irak, debido a un tiroteo injustificado que ocasionó la muerte de civiles inocentes en Bagdad, la firma de seguridad privada ex BLACKWATER –hoy Xe- debe abandonar próximamente ese país. Para sobrevivir busca ahora reciclarse con un nuevo nombre y una nueva imagen. Sin embargo, aunque un proyecto para proveer protección contra piratas en el mar está hundiéndose en el mismo muelle, esta empresa y sus similares aún tienen mucho futuro por delante.
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| Por José Higuera |
Con la adquisición y modificación de un barco pesquero, la firma contratista de seguridad privada BLACKWATER lanzó a mediados del 2008 un nuevo proyecto, orientado a ofrecer servicios de prevención y protección contra ataques de piratas en el Golfo de Aden. La idea era que este servicio compensase financieramente por la pérdida de un lucrativo contrato en Irak, dónde daba protección a los diplomáticos y otros empleados del gobierno estadounidense.
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Ese contrato fue cancelado por el Departamento de Estado, luego de que una balacera injustificada, iniciada por guardias de la empresa en un céntrico sector de Bagdad, dejó un saldo de 17 civiles iraquíes muertos. Por otro lado el gobierno iraquí, ante la imposibilidad de procesar a los implicados en la balacera de Bagdad en una corte local, ha ordenado que BLACKWATER abandone definitivamente su territorio antes de fines del presente año, por lo que la firma tampoco podrá continuar adelante con sus otras actividades de protección de instalaciones, infraestructura y transporte.
Tras la mala publicidad y el deterioro de su imagen por el trágico episodio en Bagdad y otros incidentes, BLACKWATER ha buscado reciclarse mediante la adopción de un nuevo nombre y una nueva presentación de su cartera de servicios, transformándose en Xe SERVICES LLC. Pero la empresa es la misma creada por Erik Prince, con sede en la ciudad de Moyock en Carolina del Norte. Pero también ofrece algunos servicios nuevos, como cursos de formación de tripulantes para navíos mercantes y militares aprobados por el Servicio de Guardacostas, además de los servicios de prevención y protección de barcos contra la acción de piratas en el mar. |
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El navío adquirido por Xe para servir de piloto a este nuevo servicio fue bautizado McArthur. El barco, de 53 metros de eslora y dotado de una cubierta de vuelo para la operación de un rápido y muy maniobrable helicóptero BOEING MD-530, parece apropiada para la tarea. El helicóptero puede llevar tiradores escogidos armados de rifles de alto poder, o una partida inicial de abordaje para asegurar la cubierta de un navío ocupado por piratas, en una operación de liberación, mientras más guardias llegan en botes rápidos de goma. Xe esperaba una estampida de solicitudes por este nuevo servicio, tanto de empresas navieras como de pequeños países buscando reforzar la seguridad de su litoral. Pero nada ha ocurrido, y el MV McArthur lleva ya varios meses esperando en un muelle del puerto de Norfolk en Virginia.
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El problema sería que, pese a que el propósito principal de la nave es “brindar seguridad”, muchos de los tripulantes del barco no se sienten para seguros a bordo. La causa no reside en la posibilidad de tener peligrosos encuentros con piratas, sino los maltratos verbales y físicos que reciben de sus propios jefes. Un ex tripulante presentó recientemente una demanda contra Xe, denunciando que fue arrojado a la cubierta del buque y esposado por el capitán del “McArthur”, debido a que había sido sorprendido conversando con un periodista.
Otro ex tripulante de color, que se había quejado ante el capitán por los continuos insultos de tipo racial que recibía del encargado de la sala de maquinas del barco, no sólo no recibió apoyo o protección sino que fue mal calificado en su desempeño y finalmente despedido cuando reiteró sus reclamos. Un ex miembro de la tripulación, que se desempeñaba como jefe de cámara (comedores), también fue despedido, tras presentar quejas por escrito por el mal clima laboral y el racismo agresivo imperantes a bordo de la nave.
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Con Futuro
Lo sucedido con BLACKWATER/Xe parece ser la típico de la transformación o degradación que han experimentado las firmas contratistas privadas de seguridad a lo largo de los últimos años. Surgidas de la aplicación del dogma neoliberal en la privatización de las funciones del sector militar, que tuvo en el ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney como uno de sus principales apóstoles, estas empresas en un principio parecían confirmar en Irak que los privados “lo hacen mejor y más barato”. |
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Pero ya no quedan muchos de los eficientes y dedicados ex militares –fundamental provenientes de las fuerzas especiales- que integraban los contingentes de esas firmas hace cinco años. La mayoría de ellos abandonó esta actividad después de acumular pequeñas fortunas. La atmosfera que ahora predomina en estas empresas, opina Robert Young Pelton, investigador y autor del libro Pistolas a Sueldo en la Guerra contra el Terror, es de “inclinación hacia el uso de la violencia en forma permanente e innecesaria, quizás estimulada por la sensación de que se es intocable o se está fuera del alcance de las leyes. También predominan en todos los niveles la búsqueda de la rentabilidad por sobre toda otra consideración y una desvergonzada negligencia”. |
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Además de no hacerlo necesariamente bien, muchas de estas firmas cobraron sumas siderales por servicios que no siempre cumplieron. KBR, la mayor de estas firmas en operaciones en Irak, ligada al ex vicepresidente Cheney y al grupo HALLIBURTON, cobraba en exceso por transportar y proveer tanto de combustible como alimentos y otros insumos a las tropas estadounidenses en ese país. Como resultado, varios de sus ejecutivos están hoy siendo investigados por fraude. |
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Sin embargo, KBR, Xe y otras firmas similares son hoy imprescindibles, a pesar de la dudosa calidad de sus servicios. Es que, como resultados de las políticas aplicadas por el ex Secretario de la Defensa Donald Rumsfeld, que desoyendo los pedidos de más tropas de los jefes militares prefirió abrir la puerta a los contratistas privados, hoy las fuerzas armadas estadounidenses simplemente no pueden funcionar sin estos últimos.
Por ejemplo, aunque BLACKWATER/Xe ya no se encarga de la seguridad de los funcionarios estadounidenses en Bagdad, esa tarea ha sido confiada ahora a TRIPLE CANOPY, otra firma contratista privada. Como dice el adagio, algunas cosas cambian para seguir igual. |
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